La "cultura"
Suinger: Una decadente forma de adicción sexual
Una de las maneras mas efectivas, y lucrativas, para atacar la unidad de las parejas, está en lo referente a llevar a la sexualidad hasta extremos que brinden la apariencia de autonomía, libertad y felicidad, pero que esconden, como sucede con la droga, serios riesgos en lo psicológico, espiritual y físico.
Las tendencias
hedonistas han existido en toda la historia de la humanidad, pero
básicamente han tenido sus mayores expresiones en los mas
decadentes paises y naciones. Esta aseveración no corresponde
a un juicio moralista sino que es el resultado de una investigación
detallada de la sexualidad que poco a poco daremos a conocer a quienes
visitan las páginas de www.humanet.com.co.
En los
últimos años, y como expresión de un proceso
inciado en las prácticas hipies de los 60, se ha venido abriendo
paso un productivo negocio que aprovecha los efectos adictivos del
sexo, para generar "nuevas y mas profundas emociones".
Se trata de la "cultura" suinger, consistente en realizar
convenios abiertos entre matrimonios o parejas de novios, para intercambiarse
en sus actividades sexuales y grupalmente con otras parejas.
Tales
actuaciones obedecen a la influencia de la pornografía y
los medios, y tienen su caldo de cultivo favorable en la ausencia
de valores o la relativización de éstos, es una expresión
moderna del hedonismo y conduce a la degradación de la pareja.
Analizar
las implicaciones psicológicas y espirituales que se producen
a nivel individual, familiar y social nos llevará a comprender
el caracter de este "movimiento" degradador y sus consecuencias
en la sociedad.
Las prácticas
suinger inician como una apasionante experiencia y terminan en destrucción
de las relaciones de pareja y matrimonios, con la declaración
homosexual de uno o ambos "enamorados" e incluso con delitos
y desviaciones psicóticas.